Coreografías de Luz y Color

Catalina Valenzuela y Francisca Garriga

CAMM Puerto Varas

La palabra coreografía viene del griego, y evoca la idea de escribir con el cuerpo: de transformarnos, explorar, desplazarnos, haciendo propios el aquí y ahora. Los cambios solo son posibles a través de movimientos; para revelar y descubrir aquello que está oculto. Estas ideas resuenan con fuerza en el trabajo de Catalina Valenzuela y Francisca Garriga, quienes nos sitúan en un espacio en el que es necesario detenerse para interactuar, tomarse el tiempo necesario para realmente observar, ser conscientes de la fuerza del cambio, la metamorfosis. En un encuentro silencioso y reflexivo, sus obras nos susurran sus verdades de a poco. Las reverberaciones de éstas, bailes de color y luz, casi imperceptibles, convierten el mirar en un placer, y permiten que el ojo respire, exhale, descanse por un momento. 

 

Catalina evoca una realidad fluida, diáfana y llena de sutilezas, con un estudio delicado de la luz en el trascurso del día, logrando captar esas conversaciones entre espacio y tiempo que se manifiestan en cambios sutiles, detalles, matices, y sombras que aparecen y desaparecen. Francisca se planta desde la geometría, y su obra sale a recibir al visitante, dando un salto a su encuentro con un bosque de mondadientes. El lenguaje atemporal de la simetría, el plano y el volumen entran en diálogo con el color, ofreciendo una obra totalmente distinta según nuestro punto de vista. En una danza liderada por el espectador la obra se activa, y cambiando colores, relieves, y forma.  

 

Hoy, CAMM nos anima a recorrer, plenamente, el tiempo que transcurra entre sus muros; y a buscar los matices, imaginarios, y capas que estas obras gatillen en nuestro propio caminar. 

 

María Victoria Guzmán